Malvinas: "Los soldados más jóvenes fueron los más afectados"

  • Publicado el 02/04/2025

Aunque pasaron 43 años desde la guerra, muchos ex combatientes siguen sufriendo síntomas de estrés postraumático. Su porcentaje es altísimo: siete de cada diez veteranos continúan con secuelas de distinto tipo: pesadillas repetitivas, ansiedad, sensaciones de enojo y otras señales de no haber recuperado su salud mental. Así lo detectó un estudio realizado por la psicóloga Cecilia Yaccarini, investigadora del Conicet, que tomó 500 casos de ex combatientes; ahora busca ampliarlo por lo que invita a quienes hayan ido a la guerra de Malvinas a sumarse a la investigación.

“El estudio busca saber por qué siguen existiendo síntomas de estrés postraumático cuarenta años después y qué factores influyen en que estos síntomas se sostengan”, detalló. 

La investigadora lleva cinco años trabajando en el tema. “Abarcamos desde soldados a oficiales, es decir todas las jerarquías. Lo que más llama la atención es cómo los síntomas continúan después de cuatro décadas.  Las secuelas son variadas, por ejemplo la reexperimentación, tener sueños repetitivos o sensaciones físicas que te llevan a revivir momentos de la guerra. La evitación, cuando la persona tiene comportamiento para evitar volver a atravesar el dolor, como no pasar por lugares que les hagan recordar. Hay mucha gente que que prefirió no hablar al volver de la guerra... algunos entrevistados nos decían, ‘en 40 años es la primera vez que puedo decir qué me pasó'. Otros síntomas son la hiperactivación del sistema nervioso central, con sensaciones de enojo, de ansiedad, de que cualquier cosa te saca”.

De los datos surgidos del primer tramo de la investigación se concluye que los jóvenes fueron los más afectados. “Los ex combatientes que entonces tenían entre 18 y 22 años son quienes hoy tienen más síntomas de estrés postraumático”, dice Yaccarini. 

¿Es sólo por la edad? ¿Cuánto influye que eran conscriptos, chicos que no habían elegido la carrera militar, llevados a la guerra? En la última década, los ex soldados lograron contar que en las islas sufrieron maltratos y torturas de parte de los oficiales argentinos, una oficialidad que era parte de la dictadura militar,  e iniciaron causas judiciales contra ellos.

“En nuestra investigación encontramos que hubo factores específicos del conflicto muy importantes para provocar estrés postraumático, como la falta de satisfacción de necesidades básicas: pasar mucho frío o hambre", señala la investigadora. Sin embargo, agregó que necesitan "llegar a más cantidad de veteranos para hacer estudios comparativos. Nosotros preguntamos sobre el maltrato, sobre si se habían sentido apoyados o no y por el momento no aparece como un factor que haya incidido. A través de las entrevistas lo que sí se pudo ver es que las situaciones que provocaron más secuelas fueron la perdida de un compañero en la guerra. Y también fue muy traumático lo que vivieron después del regreso”.

“En el regreso no hubo ningún tipo de acompañamiento. Sólo el 14 por ciento recibió atención psicológica o psiquiátrica, es decir muy pocos. Y todos sufrieron la estigmatización, fueron etiquetados como ‘loquitos de la guerra’. Eso les trajo muchas dificultades, tanto en la reinserción social como para conseguir empleo”.

Las conclusiones del primer tramo de la investigación dicen que la vivencia de un hecho traumático no implica necesariamente el desarrollo de sintomatología postraumática, sino que este proceso está mediado por múltiples factores individuales y contextuales.

"Entre los factores individuales, se identificó que cuanto más central es el conflicto en la identidad de los veteranos, mayor es la persistencia de los síntomas. Además, ciertos rasgos de personalidad influyen en la sintomatología. En contraste, la presencia de un propósito en la vida se muestra como un factor protector, mientras que su ausencia se asoció con una mayor sintomatología". 

La investigadora agregó que en estudios del mismo tipo realizados con veteranos de otras guerras se encontraron altos índices estrés postraumático, "pero no tan altos como los que tuvimos acá". Para Yaccarini, esto está relacionado a "que fueron recibidos de otra manera, tuvieron otras estrategias de contención, fueron vistos como héroes o respetados por la población, lo que no sucedió con la guerra de Malvinas. Acá fue muy traumático el regreso".

La investigación tiene el respaldo institucional de Lino Barañao, ex Ministro de Ciencia y Tecnología y vicerrector de Ciencia y Técnica de la Universidad Maimónides, la colaboración académica con la Universidad de la Defensa Nacional y el apoyo de Ramón Robles, presidente de la Confederación de Combatientes de Malvinas.

Los veteranos interesados en responder el cuestionario, que es completamente anónimo, pueden escribir durante todo el mes de abril al correo electrónico yaccarini.cecilia@maimonides.edu para recibir el enlace correspondiente.

"Cada respuesta es fundamental para entender las secuelas del conflicto y generar mejores estrategias de apoyo", explica Yaccarini. La investigadora remarca que el proyecto no requiere grandes recursos económicos, sino de la participación activa de los ex combatientes. 

 

Nota Página 12-Por Laura Vales