El fracaso de Javier Milei en Estados Unidos: volvió sin foto ni reunión con Donald Trump
- Publicado el 05/04/2025
El presidente Javier Milei arribó este viernes por la mañana al país luego de realizar un sorpresivo viaje relámpago a los Estados Unidos que terminó en fracaso ya que no pudo lograr su foto con Donald Trump ni mantener una reunión informal, tal como habían anticipado desde el Gobierno días atrás.
A Javier Milei le dieron su Pato Donald de la Libertad en las fastuosas instalaciones de las residencias de lujo de Mar-a-lago, propiedad de Donald Trump, mientras caían a pique las acciones de las principales empresas que lo han llevado al gobierno.
Milei es un extremista del modelo neoliberal de libre mercado que Estados Unidos hizo implosionar el jueves con su guerra arancelaria. El presidente no pudo elegir peor momento y el fracaso de su viaje era inevitable. No hubo encuentro con Donald Trump y sólo consiguió su premio de plástico mientras los dirigentes serios de todo el mundo sudaban la gota gorda por los remezones de sus economías.
Todo parece bizarro, el viaje presidencial, la fotito y el pato de goma como excusa, hasta el nombre del premio. Fue un viaje a la desesperada para sacarse una foto con el hombre del jopo dorado, que en su imaginario sería capaz de calmar a los mercados que salieron a comprar dólares. El día anterior a su partida leyó un discurso servil a Gran Bretaña por Malvinas y el cometido central de ese viaje era otro acto de sumisión a la potencia que estaba aplicando un arancel del 10 por ciento a los productos argentinos, que se sumaron al 25 por ciento que ya le había aplicado al acero y al aluminio.
En el escenario de Mar-a-lago, el presidente argentino hizo la defensa enardecida de un sistema que se hundía a su alrededor destruido por Estados Unidos, su gran impulsor durante la globalización neoliberal. Milei recibió su patético “León de la Libertad” como si fuera un chico al que le regalan un pato Donald en Disneylandia.
Las organizaciones ultraconservadoras que se lo otorgaron están integradas en su mayoría por empresarios latinos que residen en Miami y no en sus países, donde se enriquecieron. Hasta el nombre del premio parece inventado por Milei, a quien le gustaba entrar a sus actos de campaña cantando “yo soy el león”. Natalia de Negri, famosa en Argentina por el escándalo de las fiestas de Cóppola fue otra de las leonas premiadas.
El discurso del miércoles por Malvinas y su premio del viernes en Miami tienen en común el desconocimiento o la negación de la situación internacional en sus aspectos más obvios así como la sumisión a la prepotencia de los grandes poderes. Si tuviera idea de lo que pasa en el planeta nunca hubiera otorgado a los kelpers el derecho a decidir la suerte de Malvinas, en el primer caso. Y nunca hubiera viajado en medio del caos mundial producido por la ruptura de la globalización neoliberal.
En esas dos acciones hay una fuerte coherencia, que está en oposición a la prepotencia de su gobierno con los jubilados, las mujeres, los trabajadores, los enfermos y los pobres. Es sumiso, hasta la abyección, con Washington y Gran Bretaña y es brutal con su pueblo, gran parte del cual lo votó. El miércoles volvieron a apalear a los jubilados y el viernes publicó un mensaje que decía: “amigos son mis amigos”, agradeciéndole a Trump los aranceles del diez por ciento con que castigó a los productos argentinos.
Si Milei era consciente del caos internacional que estaba a punto de estallar con los anuncios de Trump y las contramedidas de los países afectados, y a pesar de todo se subió al avión, entonces su viaje fue la acción desesperada de alguien que no tiene respuesta para los problemas de la economía argentina. Y buscó una solución mágica, un abrazo con su ídolo, al que considera amo del mundo, suponiendo que ese abrazo le confería un aura milagrosa que calmaría los mercados. Es una construcción que suena a fantasía infantil, pero así fue.
Las explicaciones del ministro Luis Caputo se habían escuchado como los argumentos de un vendedor transero. Generaron desconfianza porque transmitieron la fragilidad de la estrategia económica oficial. Y los operadores del mercado mantuvieron su éxodo al dólar. Allí se acaba Milei con su ideología cavernícola, su timbero Caputo en el ministerio de Economía y su barrabrava Patricia Bullrich en la policía.
Este año 2025 no ha sido bueno para Milei. Empezó con su metida de pata en Davos, siguió con la estafa de las criptmonedas, que para él no es tal, y por la cual tiene causas como “partícipe necesario” en la justicia norteamericana, siguió con la represión brutal a los jubilados y las marchas multitudinarias del 24 de marzo, más el anuncio de un paro general de la CGT.
Con el horizonte de las elecciones de medio término y las arcas del Banco Central exhaustas más una corrida al dólar que no cesa, Milei trata de conseguir los fondos que le permitan correr la devaluación hasta después de octubre. Esta devaluación asimétrica (aumentan los precios, pero pisan los salarios) no es una fatalidad inexorable de los argentinos, sino que será responsabilidad de este gobierno.
Algunos señalan a Sergio Massa, como último ministro de Economía de Alberto Fernández como corresponsable, en parte, de la inflación. Pero el gran responsable fue Mauricio Macri, campeón mundial en tomar la mayor cantidad de deuda en el menor tiempo posible. Y cuando ya no le quedaban prestamistas privados terminó de reventar al país con el préstamo monstruoso del FMI.
Este gobierno, que siempre defiende los intereses contrarios al país, aplicó las exigencias del Fondo antes de que se las pidan. Son políticas recesivas, que generan pobreza y que, en definitiva son inflacionarias. A pesar de hacer todos los deberes con el Fondo, la Argentina de Milei no se presenta como buen pagador porque debe mucho más de lo que está en condiciones razonables de pagar. Y las negociaciones con el Fondo se alargan y lo más probable será que no cedan la cifra que necesita el gobierno para derramar en la timba financiera que generó.
En este marco de relativa debilidad, tuvo su primera derrota parlamentaria significativa, con el rechazo de los pliegos de los jueces Ariel Lijo y Manuel García Mansilla propuestos para integrar la Corte Suprema. Es la primera vez que sucede desde la recuperación de la democracia. Macri se mantiene así como el mayor operador judicial con jueces y fiscales adictos.
Los candidatos que encabezarán las listas del oficialismo en la provincia de Buenos Aires y en la ciudad de Buenos Aires, José Luis Espert y Manuel Adorni, aparecen abajo en las encuestas. Macri, que no pudo renovar su gestión tras una derrota por amplia diferencia en 2019, había ganado con amplitud las elecciones de medio término del 2017. A Milei le resultará dif́icil repetir esa performance y mucho más si crece la inflación.
La anulación de las primarias no favoreció a la oposición de Unión por la Patria, por lo que las elecciones podrían convertirse en la vía para dirimir diferencias. En ambos distritos encabezan las encuestas de opinión. Aunque sería confuso para sus electores, si los debates no llegan a una síntesis que les permita presentarse juntos. Sería probable que lo hagan en listas separadas para funcionar después unidos en el Congreso y las legislaturas.
Fuente P12-Por Luis Bruschtein